Prótesis de Cadera: Abordaje de Casos Complejos. Autor: Esteban Mesa
Hay pocos especialistas que sepan abordar los problemas complejos de cadera, pero existen y pueden ayudar verdaderamente a sus pacientes.
Tengo 75 años y resido en Manzanares del Real, en la sierra de Madrid, todo un privilegio porque cada día que me asomo a la ventana es como si tocara la Pedriza con la mano.
Yo era electricista y sufrí una caída durante mi trabajo. Me desplome a 8 metros de altura. Afortunadamente, lo que podía haber sido un accidente mortal se quedó en un principio en tan solo una rotura de la bola del talón. Pero tanta fortuna duró poco. En realidad, en aquel incidente, se me debió también partir la cadera, aunque esta lesión pasó desapercibida en mi chequeo médico y con el tiempo se debió soldar sola.
Las consecuencias de aquella fractura de cadera desapercibida me llevaron a tener que pasar por quirófano, por primera vez, en el año 98. Poco tiempo después, en rehabilitación, se me rompió el trocanter mayor, un problema que se solucionó hasta que llegó el 2010.
Estando sentado, sin realizar ningún esfuerzo o movimiento extraño, se me luxó la cadera. De nuevo, tuve que pasar por quirófano. Pero, en esta ocasión y debido a la inestabilidad de la misma detectada por los médicos, me aconsejaron quedarme ingresado con el fin de colocarme unas agujas externas que iban desde el fémur a la pelvis. Fueron exactamente 33 días los que estuve encamado mirando al techo. Fue exactamente el periodo de mi vida en el que quise tirar la toalla y, literalmente, morir. Nadie puede hacerse una idea aproximada del sufrimiento y la impotencia que genera este tipo de dolencia, nadie puede ni imaginarse lo que es pasar y pasar por quirófano sin que notes mejoría alguna.
De hecho, tuve la mala suerte de que una de las mencionadas agujas se me incrustó y tuve que volver a pasar por la sala de intervenciones. Al poco tiempo, empecé de nuevo con la rehabilitación recomendada pero al no notar mejoría decidí cambiar de especialista. Fue él quien me dijo que no podía ayudarme porque realmente creía que la prótesis de la cadera derecha estaba mal puesta. De mal en peor. Pese a que los médicos que me atendieron quedaron en llamarme y seguir mi caso nunca lo hicieron.
Por eso, entre otros motivos, decidí buscar asesoramiento y el especialista al que acudí me dijo, literalmente, que mi caso era ‘un caso de rescate de cadera’, una prótesis de cadera compleja y que tenía que ponerme en manos de profesionales con experiencia. Me recomendó al Dr. Villanueva.
El doctor me escucho y me pidió una serie de pruebas para descartar una posible infección de la prótesis. Yo no había tenido síntomas de ella, como fiebre y las analíticas dieron negativas. Sin embargo, el Dr. Villanueva me transmitió su disconformidad con los datos y su sospecha, basada en años de experiencia y múltiples casos, de la posibilidad de que existiera una infección de prótesis de cadera. Por ese motivo me mandó un leucoscan, aunque también dio negativo. Como no estaba conforme, cuando me intervino para restaurar la cadera tomo muchas muestras y mandó hacer un cultivo de ellas, incluida la prótesis. Efectivamente, había bacterias.
He estado 10 meses tomando antibióticos, y las analíticas actuales indican que hemos conseguido vencer al microorganismo. He pasado cinco veces por quirófano y cada día que analizo mí historia clínica pienso que probablemente la ‘maldita bacteria’ seguramente estuvo allí siempre, escondida y que ella, junto con ciertas malas praxis, formaron el caldo de cultivo idóneo para mis continuas recaídas.
Actualmente estoy mejor y he superado los tremendos dolores del pasado. Sinceramente, he querido tirar la toalla en más de una ocasión. En mi caso, se juntó la mala suerte con la inexperiencia de los especialistas que me atendieron, pero al final he tenido la fortuna de acabar en manos de equipos experimentados en este tipo deintervenciones de prótesis de cadera, abordaje de casos complejos.
Por este motivo, me he animado a contar mi caso en esta comunidad con el fin de recomendar a todas las personas que vayan a pasar o estén pasando por una intervención de cadera que no tiren la toalla. Hay pocos especialistas que sepan abordar los problemas complejos de cadera, pero existen y pueden ayudar verdaderamente a sus pacientes.
Hoy sigo con mi rehabilitación, cogiendo fuerza y enteramente animado por no haberme dejado vencer por mi problema.
